El desarrollo de la columna vertebral durante la infancia y la adolescencia genera tensiones musculares que pueden repercutir en la postura.

Una mala postura en niños y adolescentes puede provocar desequilibrios musculares y esqueléticos, que pueden afectar a la salud de la columna vertebral a largo plazo : es decir, cuando sean adultos.

Además, su estilo de vida no ayuda : están sentados en clase la mayor parte del tiempo y cuando se levantan llevan la mochila.

Un control anual, o a veces un seguimiento regular en función de sus necesidades, puede corregir estos desequilibrios antes de que se conviertan en problemas crónicos.

Desbloqueo del sistema respiratorio (Diafragma bloqueado, plexo solar y estómago anudado).

Factores como traumatismos, caídas, malos hábitos posturales, estrés físico o emocional y la vida escolar ( mochilas pesadas y largas horas sentado ) pueden afectar la postura futura y generar problemas a largo plazo.

Una buena postura distribuye las cargas de manera equilibrada sobre la columna y músculos.

Una postura incorrecta  puede por ejemplo hacer que el cuerpo se cargue más de un lado que del otro. Entonces, el cuerpo intenta compensar y esto puede crear otros desequilibrios.

En este ejemplo se podría suponer que la salud de la espalda podría verse afectada más adelante.